En un acto cargado de simbolismo, la selección de fútbol de Senegal exhibió este sábado el trofeo de la Copa de África en el estadio Saint-Dennis de París, previo al partido amistoso contra Perú. La escena, ante una multitud de 80.000 personas, se produce a una semana de que la Confederación Africana de Fútbol (CAF) revocara el título senegalés y lo adjudicara oficialmente a la selección de Marruecos.
Un gesto de desafío en París
El capitán Kalidou Coulibaly fue el encargado de salir al campo con la copa en sus manos, seguido por el resto del plantel, mientras el artista Youssou Ndour animaba el ambiente. Los jugadores realizaron una vuelta completa al terreno de juego, pasando el trofeo de mano en mano, en una clara muestra de que se consideran los legítimos campeones. Posteriormente, Coulibaly y el arquero Edouard Mendy subieron al palco presidencial para depositar la copa frente al presidente de la Federación Senegalesa de Fútbol, Abdoulaye Fall.
El origen de la controversia
El conflicto se remonta a la final del torneo, disputada el 18 de enero en Rabat, donde Senegal se impuso a Marruecos por 1-0 en el tiempo extra. Sin embargo, durante el partido, los jugadores senegaleses abandonaron el campo por varios minutos en protesta por un penal cobrado a favor del equipo local. Este hecho fue el argumento utilizado por la CAF para, aplicando sus reglamentos, modificar el resultado y otorgar la victoria por 3-0 a Marruecos.
La base legal del fallo y la apelación
El comité de apelación de la CAF fundamentó su decisión en los artículos 82 y 84 de su reglamento, que establecen que si un equipo abandona el terreno de juego, se le considera perdedor y queda eliminado de la competición. En respuesta, la Federación Senegalesa de Fútbol presentó el pasado miércoles un recurso ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), la máxima instancia judicial deportiva a nivel mundial, para revertir la decisión.
Mientras espera el fallo del TAS, Senegal no solo mantiene el trofeo físico en su poder, sino que también ha incorporado dos estrellas en su camiseta, reafirmando su postura de que ganó el título en el campo de juego. El partido ante Perú fue el primero de los «Leones de la Teranga» desde aquella controvertida final, marcando un regreso cargado de reivindicación y apoyo masivo de su afición.
