El fondo Burford Capital se encuentra en un momento decisivo respecto a la demanda multimillonaria contra el Estado argentino por la reestatización de YPF en 2012. Según informan fuentes cercanas al litigio, la firma evalúa seriamente no presentar una apelación ante la Corte Suprema de los Estados Unidos, tras la contundente reversión de un fallo previo por parte de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York.
Un revés judicial que cambia el escenario
El pasado viernes, un panel de tres jueces de la mencionada corte revocó, por mayoría, la decisión de la jueza de primera instancia Loretta Preska, quien en septiembre de 2023 había fallado a favor de los demandantes. La corte de apelaciones consideró que Argentina no violó el estatuto de YPF al ejecutar la recompra accionaria, ya que se ajustó a la legislación nacional que regía la empresa. Este argumento jurídico deja sin sustento la reclamación por daños y perjuicios, que ascendía a unos 18.000 millones de dólares.
La atención se centra ahora en la jueza Preska, quien debe emitir un nuevo fallo alineado con el criterio de la instancia superior. Si, como se anticipa, Preska acata la decisión de la corte de apelaciones, el caso quedaría prácticamente cerrado a nivel de tribunales inferiores. La única opción para Burford sería entonces apelar ante la Corte Suprema de EE.UU., una vía considerada de muy baja probabilidad de éxito.
La ecuación económica: costos versus beneficios remotos
Para un fondo de litigios como Burford, la decisión final no se basa únicamente en principios jurídicos, sino en una fría evaluación riesgo-beneficio. Continuar con el litigio hacia la máxima instancia implicaría asumir costos legales y operativos millonarios, sin una garantía cierta de que el tribunal supremo acepte siquiera revisar el caso.
La experiencia histórica juega en contra. En disputas anteriores, como el largo conflicto con los fondos buitre, la Corte Suprema estadounidense ha declinado intervenir en fallos de apelaciones sobre casos argentinos. Los analistas legales consideran que el fundamento de la última sentencia, basado en la primacía de la ley argentina, es sólido y difícil de revertir.
Un balance financiero con ganancias parciales
A pesar del posible desenlace negativo en la demanda principal, Burford Capital no saldría vacío del prolongado proceso. A lo largo de los años, el fondo realizó ventas parciales de sus derechos litigiosos a otros inversores, obteniendo ingresos por cientos de millones de dólares.
Estas transacciones, realizadas en momentos en que el litigio parecía más favorable, le permitieron a Burford asegurar una ganancia significativa sobre la inversión inicial de 15 millones de dólares que desembolsó para adquirir los derechos de la demanda. En cambio, los inversores que compraron posteriormente esas participaciones se enfrentan ahora a la posibilidad de pérdidas totales.
Se espera que Burford Capital anuncie su decisión final en los próximos días, una vez que la jueza Preska formalice el fallo ajustado a la nueva resolución. Todo indica que el caso judicial más emblemático contra Argentina por YPF estaría cerca de su fin definitivo.
