En medio de un contexto económico complejo para el sector primario, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, delineó los desafíos urgentes que enfrentan los productores y, al mismo tiempo, dejó entrever una creciente disputa interna por la conducción de la histórica entidad. Las declaraciones se produjeron durante una entrevista televisiva donde se mezclaron los reclamos de política sectorial con los rumores sobre la próxima elección institucional.
Los reclamos del campo en la agenda
Pino centró su intervención en las demandas estructurales del agro. Señaló que la falta de crédito con tasas productivas es uno de los principales obstáculos para recomponer el capital de los productores, especialmente en regiones como Tucumán y Santiago del Estero, afectadas por sequías y plagas. «Para recomponer capital hay que meter plata, por eso se necesita el crédito», afirmó, destacando gestiones realizadas con el Banco Nación.
Otro punto crítico mencionado fue el persistente reclamo por la eliminación de los derechos de exportación, comúnmente conocidos como retenciones. Además, el dirigente se refirió a la discusión pendiente sobre una nueva ley de semillas, un tema que ha ganado relevancia a raíz de los compromisos internacionales del gobierno nacional.
La interna se destapa
Consultado sobre el clima al interior de la Sociedad Rural, Pino confirmó la existencia de una disputa por la sucesión presidencial, cuyas elecciones están previstas para septiembre. De manera directa, se refirió a la postulación de su actual vicepresidente, Marcos Pereda. «Es raro que un vicepresidente haga eso. No se entiende», manifestó, aunque aclaró que la decisión final recaerá en los socios de la entidad.
Pino también se defendió de las críticas sobre una posible nueva candidatura propia, recordando que durante su gestión se impulsaron reformas estatutarias, como la limitación de mandatos a un máximo de tres períodos y la implementación del voto electrónico para ampliar la participación.
La respuesta desde las redes
La postura de Pino no tardó en recibir una réplica pública. A través de redes sociales, Marcos Pereda respondió con dureza, acusando a Pino de intentar buscar un cuarto o incluso quinto mandato, contradiciendo el espíritu de la reforma que ambos impulsaron. «Los malabarismos que estás haciendo para explicar lo inexplicable no hacen más que debilitar nuestra institución», escribió Pereda, enfatizando la importancia de respetar la palabra empeñada con los socios.
Un escenario de incertidumbre
La controversia pone de manifiesto una fractura al interior de una de las entidades agropecuarias más influyentes del país, en un momento donde el sector requiere de una voz unificada para negociar con el gobierno. Los próximos meses definirán no solo el liderazgo de la Rural, sino también el tono de su representación frente a las políticas económicas que afectan al campo argentino. Mientras tanto, la gestión continúa, y con ella, los reclamos por créditos, la eliminación de retenciones y una ley de semillas moderna.
