Este sábado se realizaron miles de manifestaciones en los 50 estados del país, en el marco de la tercera jornada del movimiento «No Kings», que rechaza políticas migratorias, la guerra en Irán y otras medidas.
Este sábado, ciudades de todo Estados Unidos fueron escenario de una nueva ronda de manifestaciones bajo la consigna «No Kings». Los organizadores reportaron más de 3200 eventos, en los que participantes expresaron su oposición a las políticas de deportación del presidente Donald Trump, la guerra en Irán y otras iniciativas de su gobierno.
En Minnesota, estado que ha sido foco de la política migratoria federal, una multitud se congregó frente al capitolio en Saint Paul. Entre los oradores estuvieron el gobernador Tim Walz, candidato demócrata a la vicepresidencia, y el senador independiente Bernie Sanders. El músico Bruce Springsteen también participó, interpretando una canción crítica.
«Nos llaman radicales. Y tienen toda la razón, nos hemos radicalizado: radicalizados por la compasión, radicalizados por la decencia», declaró Walz ante los manifestantes.
Según los organizadores, dos tercios de los actos tuvieron lugar fuera de las grandes ciudades, lo que representa un aumento cercano al 40% en la participación de comunidades más pequeñas comparado con la primera movilización en junio.
En Nueva York, la policía estimó una asistencia de decenas de miles de personas. El actor Robert De Niro, uno de los organizadores en esa ciudad, realizó declaraciones críticas contra la administración.
